LOS CUIDADOS NO SON UNA RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL NI EXCLUSIVAMENTE FAMILIAR, SINO UNA CUESTIÓN DE JUSTICIA SOCIAL, IGUALDAD Y DERECHOS HUMANOS
Con motivo del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, y en el marco del proyecto Espacios para el Empoderamiento y la Acción (SEAII) Fundación de Solidaridad Amaranta, Servicio Doméstico Activo (SEDOAC), y la Asociación Por ti Mujer han emitido un comunicado al que se han adherido más de 30 organizaciones de la Sociedad Civil.
COMUNICADO COMPLETO
Los cuidados desempeñan un papel fundamental en el bienestar de las personas y en la organización de la sociedad. En España, la atención a personas mayores, dependientes, enfermas o con discapacidad recae en gran medida sobre las mujeres, especialmente las mujeres migrantes, cuyo trabajo resulta esencial para el funcionamiento del sistema.
En los últimos años se han producido avances en el desarrollo de un modelo de cuidados centrado en las personas, la autonomía personal y la atención comunitaria. Sin embargo, siguen existiendo dificultades para garantizar que estos avances se traduzcan en una mejora efectiva de las condiciones laborales y del acceso a derechos de todas las personas trabajadoras del sector.
Las mujeres migrantes tienen una presencia significativa en el empleo del hogar y los cuidados, donde pueden encontrarse con situaciones de precariedad laboral, discriminación y dificultades para acceder a empleos estables y adecuadamente remunerados.
Entre los principales obstáculos se encuentran las barreras administrativas, los procesos de regularización, las dificultades para homologar titulaciones y la discriminación racial. Estos factores pueden limitar sus oportunidades laborales y favorecer su concentración en sectores con menor protección.
Las condiciones de trabajo también pueden repercutir en la salud física y mental de las trabajadoras. El estrés, el agotamiento, el aislamiento y la sobrecarga emocional son algunas de las dificultades asociadas a determinadas situaciones laborales, especialmente en el trabajo interno y en aquellos empleos que implican una atención continuada.
A ello se añade que el temor a perder el empleo o la vivienda puede dificultar la denuncia de posibles abusos, situaciones de acoso o vulneraciones de derechos.
El aumento de las necesidades de atención, asociado al envejecimiento de la población y a los cambios en las estructuras familiares, plantea importantes retos para el sistema de cuidados en España.
La ampliación de los servicios públicos y comunitarios requiere también abordar las condiciones en las que se desarrolla el trabajo de cuidados. Aspectos como la estabilidad laboral, la remuneración, la prevención de riesgos, la formación profesional y la protección frente a la discriminación son fundamentales para mejorar la calidad del empleo y de la atención prestada.
Asimismo, resulta necesario seguir avanzando en la aplicación efectiva de los derechos laborales y sociales, así como en el reconocimiento profesional de un sector esencial para el bienestar colectivo.
A través de este comunicado reclamamos a las administraciones públicas.
- Garantizar la participación directa de las trabajadoras del hogar y los cuidados, especialmente de las mujeres migrantes, en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas de cuidados.
- Impulsar medidas que faciliten la regularización administrativa y eliminen las barreras que condicionan el acceso al empleo formal y a la protección social.
- Vincular cualquier financiación pública relacionada con los cuidados al cumplimiento de condiciones laborales dignas y derechos laborales efectivos.
- Agilizar los procesos de homologación y acreditación de competencias, reconocer la experiencia acumulada por las trabajadoras del sector y garantizar que la formación y la cualificación nunca se conviertan en nuevas barreras de exclusión o precarización.
- Incorporar servicios permanentes de apoyo psicosocial, prevención de riesgos laborales y acompañamiento emocional para quienes realizan tareas de cuidado.
- Desarrollar medidas eficaces contra el racismo, la xenofobia, la discriminación de género y otras formas de discriminación que limitan el acceso al empleo y a los derechos.
- Relacionar cualquier reforma del sistema de dependencia y cuidados con la mejora efectiva de las condiciones laborales y sociales de quienes cuidan.
- Impulsar una reforma profunda del marco normativo que regula el trabajo de hogar y cuidados, avanzando hacia la plena equiparación de derechos con el resto de las personas trabajadoras y superando aquellos regímenes especiales que mantienen situaciones de desigualdad, precariedad y desprotección.
- Garantizar el cumplimiento efectivo de los Convenios 189 sobre los Derechos laborales de las trabajadoras y trabajadores domésticos. y 190 sobre la Eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo de la Organización Internacional del Trabajo.
- Fortalecer los mecanismos de inspección laboral y supervisión de las condiciones de trabajo en el sector de los cuidados, garantizando el cumplimiento de la normativa laboral, la prevención de abusos y el acceso efectivo a la protección social.
- Garantizar una financiación pública suficiente que permita a las familias acceder a cuidados formales y de calidad sin trasladar los costes de la atención a las condiciones laborales y salariales de las trabajadoras.
- Priorizar la regularización administrativa y el reconocimiento de derechos de las personas migrantes que ya sostienen el sistema de cuidados en España antes de promover nuevas fórmulas de contratación en origen, evitando la reproducción de dinámicas de precarización y desigualdad.





